Ituzaingó, Abril 20 de 2009.
Presidencia de
C/C al Gobernador de la Pcia. de Buenos Aires D. Scioli, al Ministro de Justicia de la Pcia. de Buenos Aires Dr. Casal, a
De mi mayor consideración:
Por la presente me dirijo a Ud. con todo el respeto que su investidura merece para informarle a través de esta carta que haré responsable al Estado Argentino y a los titulares de todas las áreas que arriba menciono como así también a los que estén vinculados a que esto pase, en el caso de que el asesino serial Juan José Pagnotta se fugue de la prisión de turno.
Paso a explicarle el motivo: este asesino mató a mi hermano y a dos personas más, trató de asesinar a otra que tiene alojada una bala en el cuerpo y le causó lesiones a otra todo en el lapso de un año. Una vez apresado y encarcelado, abril de 2004, comenzó a recibir privilegios en la cárcel a pesar de su peligrosidad. En noviembre de
El 5 de enero de 2009 su concubina interpone una acción de hábeas corpus en el T.O.C Nº 1 del Poder Judicial de Morón, causa Nº 2461, donde tramitan las acumulaciones de causas, para que lo saquen de la U 2 de Sierra Chica por estar gravemente enfermo debido a malos tratos. Si tienen acceso a la causa y leen el informe médico se darán cuenta que no es así. Muy expeditivamente se le concede su traslado, prohibiendo que se lo envíe nuevamente ahí de por vida. El 10 de enero de 2009 es enviado a la U9 La Plata donde también estaban alojados el otro asesino de mi hermano, Gerardo Orrego y su ex cuñado, Gustavo Gabriel Chacoma involucrado seriamente en el asesinato de
Es por eso que si esto sucediera no sólo estaríamos en peligro las cinco familias involucradas en la acumulación, sino también el resto de la sociedad, ya que la senda que recorra estaría manchada de sangre inocente. Por ese motivo tomé la decisión de responsabilizar y demandar a todo el que permita que esto suceda, si sucediere.
Para finalizar le recordaré una frase que está impresa en un recibo presidencial que recibí el 13 de agosto de 2008: “No seremos recordados por nuestras palabras sino por nuestras acciones”. Mis acciones comenzaron el 9 de abril de 2003 cuando mi pobre y querido hermano fue asesinado ya tirado en el piso sin poder defenderse, y esas acciones durarán hasta el día que me muera para que su muerte no haya sido en vano.
Cuando un menor trata de asesinar o asesina no arrojen esa bomba de tiempo a la calle otra vez, traten de desarmarla dándole educación, contención, asistencia para que no le siga explotando a gente inocente. Pagnotta comenzó su raid a la temprana edad de 13 años, dejarlo constantemente en libertad se llevó, entre otras, la vida de mi hermano Eduardo. Siempre que era detenido decía “mi jueza me va a dejar en libertad”, y por supuesto que lo hacía.
La saluda atentamente,